
Como profesional con experiencia en gobierno corporativo y compensación ejecutiva, puedo afirmar que los salarios por nombramientos en consejos de en España son extremadamente variables. No existe un estándar único, sino que se determinan por un conjunto complejo de factores. La retribución suele estructurarse en dos partes: una fija (dietas o annual fee) y una variable ligada a objetivos. El importe final depende críticamente del tamaño de la empresa (cotizada vs. no cotizada), el sector, el tiempo y la experiencia requeridos, y si el puesto es ejecutivo (Consejero Delegado) o no ejecutivo.
Para 2026, según proyecciones de organismos como la CNMV y asociaciones de consejeros, los rangos para consejeros no ejecutivos en grandes cotizadas pueden oscilar entre 60.000 y 150.000 euros anuales en dietas. Para los consejeros ejecutivos (miembros de la dirección), la cifra se integra en su paquete salarial global, que puede superar el millón de euros. Un factor clave es la tendencia hacia una mayor proporción de retribución variable atada a ESG (Criterios Ambientales, Sociales y de Gobierno).
La siguiente tabla, basada en datos agregados de informes de remuneraciones de IBEX 35, ilustra la diferenciación:
| Tipo de Consejero | Rango de Retribución Fija Anual (Dietas) | Componente Variable / Observaciones |
|---|---|---|
| No Ejecutivo (Miembro estándar) | 60.000 € - 120.000 € | Variable baja o nula. Depende de asistencia a comisiones. |
| No Ejecutivo (Presidente de Comité) | 90.000 € - 180.000 € | Dieta base más suplemento por la responsabilidad adicional. |
| Consejero Ejecutivo | No aplicable (salario directivo) | Su retribución total (fija+variable+incentivos) se divulga en el informe anual. Puede ser 20-30 veces la de un no ejecutivo. |
| Presidente del Consejo (No Ejecutivo) | 150.000 € - 400.000 € | Máximo nivel de responsabilidad en gobierno corporativo. |
En resumen, hablar de "salario" es simplificar. Es un sistema de compensación diseñado para atraer talento directivo escaso, alinear intereses con los accionistas y retener el conocimiento estratégico. La transparencia es cada vez mayor, obligando a las empresas a justificar estas cifras en sus informes de gobierno corporativo.

Desde mi perspectiva tras varios años en un consejo, la cifra concreta es lo de menos. Lo crucial es la responsabilidad fiduciaria que asumes. Las dietas compensan el tiempo dedicado a preparar reuniones, analizar documentos complejos y el riesgo reputacional. En una pyme familiar, puede ser simbólico; en una multinacional, refleja la carga de trabajo. Hoy, una parte creciente se paga en acciones a largo plazo, para que tu interés esté ligado al éxito sostenible de la empresa, no solo a los resultados trimestrales.

Analizando los datos, el mercado se está segmentando. Para puestos no ejecutivos en empresas medianas, el rango es de 20.000 a 50.000 euros anuales. La gran diferencia la marca la especialización: un consejero independiente con expertise en ciberseguridad o transformación digital puede negociar un suplemento del 20-30%. La presión regulatoria y de los inversores institucionales está conteniendo los incrementos excesivos, priorizando la vinculación de la paga a métricas de sostenibilidad y diversidad.

Más que el salario, me fijo en la estructura. Una oferta sana tiene una parte fija razonable y una variable clara y alcanzable. Desconfío de los paquetes donde todo es variable o donde los objetivos son opacos. Pregunto siempre por el seguro de responsabilidad civil (D&O), que la empresa debe pagar. Al final, aceptar un cargo en un consejo es un proyecto a años vista. La compensación debe ser justa, pero el prestigio y las conexiones que aporta son, en muchas ocasiones, igual de valiosos.

La conversación ha evolucionado. Ya no se trata solo de cuánto, sino de cómo y por qué. Los accionistas activistas y los códigos de buen gobierno preguntan públicamente sobre la ratio entre el salario del consejero medio y el de los empleados. En 2026, espero que los comités de retribuciones expliquen mejor la relación entre la compensación de los consejeros y la creación de valor a largo plazo. Un salario muy alto sin una justificación de desempeño excepcional es ahora un riesgo reputacional para la propia empresa y para el profesional que lo acepta.


